El gotero del baño está presente en días lluviosos, incluso cuando no llueve. Toc, toc se escuchaba en el silencio que la lluvia permitía. Pum, pum, pum, mi corazón late y vuelve a latir, son latidos lentos, son latidos muertos. Recuerdo con tedio los días pasados, observo las arrugas que insinuan que mi tiempo está por terminar. Sonrío y me mofo de los días en que creía que este momento jamás llegaría. No es al tiempo a quien le reitero mis quejas. Es a los muertos, a los vivos, a mí mismo. No soporto ser yo en este cuerpo y probablemente no lo soportaría en ningún otro. Me pregunto si cada ser vivo se soporta a sí mismo, me pregunto si hay alguien que quiera comprender la vida, degustarla y aun así desear liberarse... Ese toc toc, me pregunto si también desea ser libre.
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